¿Qué se investiga en el IIGHI? · N.º 2
¿Qué hace una investigadora en Psicoanálisis en contextos de pobreza urbana?
¿Qué puede aportar el Psicoanálisis a la comprensión de problemáticas sociales complejas? En el N.º 2 de “¿Qué se investiga en el IIGHI?”, la Dra. Mariana Leconte presenta una investigación surgida de más de una década de trabajo interdisciplinario y territorial en barrios populares de Corrientes.

¿Qué puede aportar el Psicoanálisis a la comprensión de problemáticas sociales complejas? En esta segunda entrega de la serie “¿Qué se investiga en el IIGHI?”, la Dra. Mariana Leconte presenta una investigación surgida de más de una década de trabajo interdisciplinario y territorial en barrios populares de la ciudad de Corrientes, que indaga los efectos subjetivos de la pobreza urbana y los consumos problemáticos, así como el papel que pueden desempeñar los lazos comunitarios.
Una pregunta por el sujeto
Mi investigación actual partió de la interpelación de un hecho de nuestra actualidad común: el deterioro de los lazos sociales y la segregación al interior de la vida urbana. Este deterioro y segregación tienen consecuencias mayores en contextos donde la pobreza urbana es transgeneracional, afectando la constitución psíquica de los sujetos.
Frente a este escenario y sus efectos desubjetivantes, asumimos una convicción: en dichos entornos, los espacios culturales pueden funcionar como lugares para la construcción de lazos de convivencia y procesos de subjetivación.
También reconocimos la necesidad de que las políticas sociales universales —diseñadas para “todos”— destinadas a estos contextos fueran mediadas por estrategias e intervenciones capaces de articular esa dimensión general con la realidad particular de un territorio —comunitario, familiar, grupal o etario— y, a la vez, con la dimensión singular de un sujeto concreto y sus lazos.
Esto supone entender la pobreza desde una perspectiva situacional. Junto con sus determinaciones históricas y culturales generales, es necesario reconocer los procesos y dinámicas territoriales particulares que intervienen en su reproducción y, especialmente, sus efectos sobre los sujetos.
El territorio, desde esta perspectiva, no es solamente el escenario donde se construyen identidades y lazos comunitarios. Es también un espacio atravesado por intereses, desigualdades y exclusiones y, por lo tanto, un factor que interviene en la reproducción de los problemas sociales. Pero precisamente por ello puede constituirse también en el lugar donde comenzar a construir respuestas. Esta concepción territorial está en el origen de la investigación que actualmente desarrollo.
¿Qué se investiga en el IIGHI sobre este tema?
En el IIGHI, estas investigaciones se desarrollan en el marco de la línea Psicoanálisis y contextos de “pobreza urbana persistente”, que estudia la especificidad del discurso psicoanalítico en territorios sociocomunitarios e institucionales, la dimensión subjetiva de la vulnerabilidad y los aportes de una perspectiva psicoanalítica y territorial al abordaje de los consumos problemáticos.
La investigación actual se desprende de una experiencia colectiva e interdisciplinaria desarrollada durante diez años en los barrios Ongay y Paloma de la Paz de la ciudad de Corrientes: el Programa Territorial “Cultura y ciudadanía activa”, realizado en el marco del Proyecto de Desarrollo Tecnológico y Social (PDTS) CONICET “Programa de desarrollo cultural para la convivencia y la inclusión”.
El proyecto articuló investigación e intervención territorial a través de un equipo intersectorial integrado por investigadores y profesionales, técnicos, docentes universitarios y actores comunitarios, con participación de distintas instituciones.
A lo largo de esta experiencia se gestaron y acompañaron diferentes proyectos culturales y comunitarios: la Biblioteca “Norberto Lischinsky”, la Radio educativo-comunitaria “Cirilo Romero”, un dispositivo de acompañamiento a jóvenes en situación de consumo problemático y el Parque Recreativo y Cultural y Centro “Estación Cultural”.
- Centro «Estación Cultural» antes
- Centro «Estación Cultural» después
- Centro «Estación Cultural»
- Biblioteca «Norberto Lischinsky»
- Radio educativo-comunitaria
- Memoria Barrial
- Memoria Barrial
- Dispositivo para jóvenes
- Dispositivo para jóvenes
- Dispositivo para jóvenes
- Dispositivo para jóvenes
- Dispositivo para jóvenes
Uno de los interrogantes surgidos de esta experiencia estuvo relacionado con los jóvenes en situación de consumo problemático. Su realidad interpeló al equipo y llevó a la construcción de un dispositivo clínico-comunitario capaz de recibirlos. A partir de allí, la investigación actual estudia los efectos terapéuticos de la intervención psicoanalítica en el cuerpo, el lenguaje y los vínculos con los otros mediante la construcción y análisis de casos clínicos.
El aporte específico del Psicoanálisis consiste en introducir una pregunta por el sujeto y por la dimensión singular dentro de problemáticas sociales complejas que suelen abordarse desde categorías generales.
Esto no supone reemplazar otras perspectivas. Por el contrario, una intervención psicoanalítica en estos contextos requiere articularse con las disciplinas y actores que analizan otras dimensiones del problema. La pregunta por el sujeto incorpora otro nivel de análisis: el padecimiento psíquico y la forma singular en que cada persona se relaciona con aquello que le sucede.
“En contextos de pobreza urbana, el Psicoanálisis aporta una lectura sobre cómo las deprivaciones estructurales afectan la constitución subjetiva y el lazo del sujeto con sus Otros, así como el modo en que la oferta de un lazo social que lo aloje puede introducir una diferencia radical.”
De la Filosofía al Psicoanálisis y el trabajo territorial
La Dra. Mariana Leconte, Investigadora Adjunta del CONICET, inició su formación en Filosofía, Psicología y Ciencias de la Educación. Posteriormente se formó como Licenciada y Doctora en Filosofía y fue becaria doctoral y postdoctoral del CONICET entre 2003 y 2009.
En 2009 ingresó a la Carrera del Investigador Científico y Tecnológico del CONICET y al IIGHI. En 2015 concluyó la Especialización en Psicoanálisis en la Universidad de la Cuenca del Plata y desde entonces orienta sus investigaciones hacia este campo.
Entre 2014 y 2022 dirigió el PDTS “Programa de desarrollo cultural para la convivencia y la inclusión” —Cultura y ciudadanía activa—, durante sus primeros años junto con la Arq. y Mgter. Luciana Sudar y la Lic. Laura Arruzazabala. Entre 2022 y 2024 integró además el equipo de coordinación del Dispositivo Territorial Comunitario de Sedronar, mediante un convenio de Asistencia Técnica con el Plan Provincial “Más Vida” para el abordaje integral de los consumos problemáticos.
Actualmente continúa su labor en el IIGHI junto con parte del equipo que integró el PDTS, trabajando en la sistematización y escritura de la experiencia territorial desarrollada.
¿Por qué importa?
Comprender los consumos problemáticos únicamente a partir de categorías generales puede dejar fuera una dimensión fundamental: qué significa el acto de consumir para cada sujeto y qué lugar ocupa en su vida.
Reconocer esa significación permite orientar tanto las intervenciones del psicoanalista como las acciones comunitarias e institucionales. La investigación busca identificar los movimientos que pueden producirse en el cuerpo, el lenguaje y los vínculos, y determinar si las intervenciones contribuyen a aliviar el padecimiento inicialmente asociado al consumo.
Este enfoque permite pensar la eficacia de una intervención no solamente a partir de parámetros generales, sino también a través de sus efectos subjetivantes. El principal aporte teórico de la investigación consiste precisamente en brindar sustento clínico al estudio de los efectos terapéuticos del Psicoanálisis en contextos comunitarios.
Pero la experiencia plantea también una cuestión más amplia: los problemas sociales complejos no pueden ser abordados desde una única disciplina, sector o institución.
Durante los años del PDTS, el trabajo conjunto entre el CONICET, la Universidad, instituciones públicas, profesionales y actores comunitarios permitió construir espacios de encuentro y buscar respuestas compartidas a problemas de larga data. La complejidad de estas problemáticas requiere precisamente esa articulación entre sectores, disciplinas, proyectos e instituciones.
En este contexto, el sector académico tiene un papel particular: producir conocimiento a partir de los problemas sociales y contribuir a traducirlo en estrategias de abordaje. De esta manera, la investigación puede trascender la discusión teórica para intervenir también sobre las formas de hacer, mirar y comprender los problemas que atraviesan la vida común.
Sobre esta línea de investigación
Línea de investigación: Psicoanálisis y contextos de “pobreza urbana persistente”.
Integrantes: Dra. Mariana Leconte, Lic. Úrsula Yorg, O.P.S. Luciana Fleytas y Debora Maizares.
PDTS asociado: “Programa de desarrollo cultural para la convivencia y la inclusión”.
Experiencia territorial: Programa “Cultura y ciudadanía activa”.
Territorio: barrios Ongay y Paloma de la Paz, ciudad de Corrientes.
“En contextos de pobreza urbana, el Psicoanálisis aporta una lectura sobre cómo las deprivaciones estructurales afectan la constitución subjetiva y el lazo del sujeto con sus Otros.”
Por Dra. Mariana Leconte · Investigadora Adjunta del CONICET · Instituto de Investigaciones Geohistóricas (IIGHI-CONICET/UNNE) · Serie “¿Qué se investiga en el IIGHI?”











