12 DE OCTUBRE · UNA RELECTURA DESDE EL NORDESTE

12 de octubre: pensar la conquista desde el Chaco

¿Qué cambia cuando pensamos la conquista desde el Chaco? A partir de los aportes de la historia y la etnohistoria, una relectura situada del 12 de octubre permite reconocer otros tiempos, actores, resistencias y negociaciones, y volver sobre las fuentes coloniales con nuevas preguntas.


La Historia de los abipones de Martin Dobrizhoffer es una de las fuentes que permiten volver sobre el contacto entre europeos y pueblos indígenas del Chaco y formular nuevas preguntas sobre los procesos de transformación y etnogénesis.

Una relectura situada de la invasión europea, a partir de la etnohistoria y del trabajo con fuentes.

Cada 12 de octubre vuelve la pregunta por el "descubrimiento" o la "invasión europea". Casi siempre se responde desde el Caribe, con las naves y el desembarco de Cristóbal Colón, una imagen clásica de los actos escolares. Pero la invasión europea no fue un acontecimiento único ni un proceso homogéneo.

Tuvo tiempos, escenarios y resultados muy distintos según el espacio, y por eso no puede explicarse solo desde el Caribe. La historiografía y la etnohistoria americanas han insistido en la necesidad de una lectura situada del proceso. En esa línea, nos preguntamos qué significó la llegada de los europeos en el Nordeste rioplatense y cómo se configuró allí una sociedad nueva.

Mapa de Paraguay incluido en la Historia de Abiponibus de Martin Dobrizhoffer, publicada en 1784. La cartografía histórica constituye también una representación situada del territorio y debe ser leída en el contexto de su producción.

El Paraguay: conflicto, resistencia y negociación

En el Paraguay, la conquista fue un entramado de conflictos, resistencias y negociaciones, y no un acto consumado. Las sociedades indígenas fueron actores de ese proceso y no solo destinatarias de una dominación ya decidida. La sumisión y las nuevas formas laborales, vinculadas sobre todo a la encomienda indígena, formaron parte de la organización del orden colonial.

En esta relectura resultan fundamentales los aportes de Branislava Susnik, Louis Necker y María Laura Salinas.

Susnik, con El indio colonial del Paraguay (1965), mostró que el orden colonial se organizó en categorías diferenciadas de dependencia indígena, como los originarios y los yanaconas, y que los grupos traídos de las expediciones chaqueñas pasaron de ser tratados como esclavos a integrar el yanaconato. También advirtió el mestizaje con esclavos, pardos libres e indios misioneros en el siglo XVIII.

Necker, en su estudio sobre las primeras reducciones franciscanas del Paraguay (1580-1800), documentó la sucesión de levantamientos guaraníes, lo que impide pensar la conquista como una dominación consumada y obliga a verla como un proceso de resistencia y negociación.

Salinas, a su vez, estudió la encomienda como forma de dominación y de trabajo en Corrientes y el Paraguay, atendiendo a los pueblos de indios, a la familia, al tributo, a las diferencias entre mitarios y originarios, y a los traslados y la vida cotidiana de los indígenas encomendados.

En conjunto, estos trabajos permiten ver una sociedad colonial en formación, atravesada por la sumisión y el trabajo forzado, pero también por las estrategias de los propios indígenas.

El Chaco: la pacificación como proceso largo

En el Chaco el escenario fue otro. Durante los siglos XVI, XVII y XVIII, los intentos de dominación se encontraron con naciones guaycurúes que sostuvieron su resistencia durante mucho tiempo.

Representación cartográfica del Chaco incluida por Martin Dobrizhoffer en su obra de 1784. El mapa permite aproximarse a las formas en que este espacio fue representado desde una fuente colonial.

La llamada "pacificación" fue una sucesión de procesos largos y complejos, hechos de avances, retrocesos, acuerdos y rupturas. No se explica con la idea de una conquista rápida y completa, sino con la de una frontera disputada y negociada.

La etnohistoria chaqueña ha sido clave para comprenderla. Beatriz Vitar, en Guerra y misiones en la frontera chaqueña del Tucumán (1997), distinguió un espacio interior, habitado por grupos guaycurúes ecuestres y guerreros, de una zona periférica, y mostró que las políticas coloniales debieron incorporar las demandas de los líderes indígenas.

Daniel Santamaría y Jaime Peire (1993) discutieron la idea de una frontera solo de guerra: sostuvieron que la relación interétnica incluyó también el comercio y el trabajo en las haciendas.

Carina Lucaioli, en Abipones en las fronteras del Chaco (2011), reconstruyó una etnografía histórica del siglo XVIII que desarma la imagen de grupos homogéneos, insumisos y belicosos, y siguió las alianzas, los cautivos y el ganado en la relación con Santa Fe y las reducciones.

Carlos Paz atendió las actividades económicas y las jefaturas de los pueblos chaqueños, y las trayectorias de líderes abipones.

Representaciones de hombres y mujeres abipones incluidas en la obra de Dobrizhoffer. Como parte de una fuente producida desde una mirada misionera europea, estas imágenes requieren también una lectura crítica.

Estas perspectivas colocan en el centro las decisiones y la capacidad de acción de las propias sociedades indígenas.

¿Cómo trabajamos en esta revisión del pasado?

Una de las respuestas es la preocupación constante por la edición de fuentes coloniales. Las nuevas preguntas de la etnohistoria solo son posibles si los documentos están disponibles, bien transcriptos y al alcance de quienes investigan.

En esa línea se inscribe la reedición de los tomos II y III de la Historia de los abipones de Martin Dobrizhoffer. Se trata de una fuente jesuita escrita en el exilio, que permite problematizar el choque cultural entre europeos y abipones en nuestra región.

Representación de un asentamiento abipón incluida en la Historia de Abiponibus. La reedición y el trabajo crítico con este tipo de fuentes permiten formular nuevas preguntas sobre las sociedades indígenas y sus relaciones con el mundo colonial.

Es una fuente fundamental que debe ser releída y analizada con preguntas nuevas, entre ellas las de la etnogénesis: cómo los grupos indígenas del Chaco se formaron, se transformaron y se redefinieron en el contacto prolongado con las sociedades coloniales.

Leerla así implica reconocer su mirada misionera, condicionada además por la distancia y la expulsión, sin dejar de usarla como ventana a esos procesos.

En el mismo sentido trabaja el Núcleo de Estudios Históricos Coloniales del IIGHI, que se ocupa de la transcripción de fuentes coloniales junto con otras tareas de investigación y extensión.

Transcribir permite que los documentos sean accesibles para investigadores, docentes y estudiantes, y abre la posibilidad de nuevas preguntas sobre quiénes vivieron, trabajaron, resistieron y negociaron en este espacio.

Una conmemoración que también habla del presente

Toda conmemoración es una evocación del pasado desde el presente. Lo que decimos cada 12 de octubre dice también cómo nos reconocemos hoy.

Revisar el relato del "descubrimiento" desde el Chaco y el Nordeste significa descentrar la mirada, incorporar las voces indígenas y reconocer que la historia de estos territorios no comienza con la llegada europea ni se agota en ella.

Pensar el 12 de octubre desde el Chaco es, así, una invitación a seguir investigando y a compartir lo que encontramos en los archivos. Esa tarea, que combina teoría, trabajo colectivo y cuidado de las fuentes, nos permite narrar una historia más completa de la conquista y de las sociedades que se formaron a partir de ella.

 


Imágenes históricas: Martin Dobrizhoffer, Historia de Abiponibus, 1784. Imágenes de dominio público disponibles en Wikimedia Commons.

Las nuevas preguntas de la etnohistoria requieren poner a disposición documentos transcriptos de manera rigurosa. En este marco se inscribe la reedición de los tomos II y III de la Historia de los abipones de Martin Dobrizhoffer, una fuente que permite formular nuevas preguntas sobre el contacto entre europeos y abipones y los procesos de etnogénesis en el Chaco.

El Núcleo de Estudios Históricos Coloniales (NEHC) es un equipo de investigación del Instituto de Investigaciones Geohistóricas (IIGHI-CONICET/UNNE). Entre sus actividades se encuentra la transcripción y edición de fuentes coloniales, favoreciendo su acceso para investigadores, docentes y estudiantes y la formulación de nuevas preguntas sobre el pasado.